lunes, 7 de abril de 2008

Frivolidad y memoria

La Palabra Ingenua 07/04/2008
Por runa, comunidad del río hablador

Frivolidad y memoria

Ojalá que cuando Daniel F se case también cierren la Plaza de Armas”. Fue el elocuente grito del vocalista de La Mente durante el Festival por la Memoria, mientras a tres cuadras de distancia el Perú oficial, la prensa y decenas de mirones estaban concentrados en la boda del año. Juan Diego Flórez, tenor peruano y según algunos “el sucesor de Pavarotti”, se casó y como a cualquier persona hay que desearle mucha suerte porque, de hecho, el matrimonio es un arte más complejo que la ópera. El mismo día, sábado 5 de abril, se cumplieron 16 años desde que Fujimori se hizo del poder absoluto al disolver el Congreso con ayuda de las Fuerzas Armadas.

Para recordarlo, unas cinco mil personas nos congregamos en el Parque de la Muralla. El Festival por la Memoria, convocado por una decena de organizaciones, contó con la presencia de innumerables bandas musicales, artistas plásticos, actores, agrupaciones activistas, instituciones y una enorme diversidad de participantes, muchos de ellos activos protagonistas de la lucha para derrocar al gobierno más corrupto que ha tenido el Perú. Así es: mientras el actual presidente e invitado especial en la boda del niño Juan Diego, Alan García, estaba en París esperando que sus crímenes prescriban, miles de peruanos estábamos en las calles buscando poner fin a una época marcada por el autoritarismo y la violación a los derechos humanos más elementales.

Y mientras Pilar Nores lucía como “la mejor vestida de las invitadas”, según La República, los participantes del Festival nos informábamos acerca de la esterilización forzada a la que fueron sometidas decenas de mujeres en una suerte de genocidio anticipado ordenado por Fujimori. Y mientras el cardenal Juan Luis Cipriani daba bendiciones en inglés “para incluir a la audiencia internacional”, los familiares de las víctimas de la dictadura fujimorista nos explicaban por qué los derechos humanos no son una cojudez. Y mientras los cerca de 800 invitados a la boda degustaban un banquete valorizado en 30 mil dólares, los más de 5 mil jóvenes que llenábamos el malecón del río Rímac hacíamos cuentas de todo lo que se hubiera podido lograr si la mafia auspiciada por Fujimori no se robaba 7 mil millones de dólares.

El Festival por la Memoria fue también un festival de actualidad. Se hicieron presentes los familiares de los ciudadanos apresados en Tumbes acusados de “terrorismo” sin pruebas, y nos hicieron recordar que los derechos humanos siguen siendo violados en nuestro país. Se hicieron presentes compañeros latinoamericanos miembros de la red birregional que organiza la Cumbre de los Pueblos en mayo, para hacernos recordar que la lucha por democracia e igualdad es una lucha internacional. Y se hicieron presentes artistas como el excelente rapero Pedromo, los compañeros de Diazepunk o el actor Miguel Almeyda, quienes convocaron a participar del proceso de la Cumbre, porque está en nuestras manos construir ese otro mundo posible. Y mientras todo esto ocurría, el coro nacional interpretaba la “Misa en do mayor” de Beethoven.

Pero está muy bien que Juan Diego se case y que decenas de peruanos que tal vez no escuchan ópera pero que se sienten orgullosos del éxito de un compatriota hayan ido a chismosear. También está muy bien que nuestro tenor hata toneado al ritmo de "El embrujo", como informa El Trome en el titular más interesante que encontré en la prensa sobre el tema.

Lo que si es inconcebible es que para el Perú oficial ese evento haya sido lo más remarcable este 5 de abril. Una anécdota: el oficial de la comisaría de Barrios Altos, a la que se le había solicitado apoyo en seguridad durante el Festival, se acercó a explicar que todos sus efectivos se encontraban destacados en la boda. Supongo que la desproporción es evidente, ¿no? Ya ni siquiera se trata de un Festival con miles de asistentes: las calles de Barrios Altos, la avenida Abancay, el Barrio Chino... ¿no requieren más seguridad que el señorito y su modelo alemana?

Un taxista con el que conversé estaba indignado por los privilegios y las injusticias que se hacían evidentes en este caso. Mientras empresarios y políticos celebran el boato y el lujo, adueñándose de la Catedral de Lima, de la prensa, de la policía y de la atención del público, el resto del país que se joda. Que se joda el tráfico, en primer lugar (claro: cuando hay marchas, el titular de El Comercio es “incomodidad para los transportistas”, pero en este caso eso no interesa). Que se jodan las amas de casa que cada día encuentran más difícil hacer el mercado. Que se jodan los perros del hortelano, que protestan por quítame estas pajas y no se dan cuenta que el país está progresando con el grado de inversión. Y que se jodan y se jodan todos los que no han sido invitados a este banquete.


Nota: este documento ha sido elaborado con OpenOffice.org Writer como procesador de textos. Utilice y difunda software libre: ¡No al monopolio corporativo de Microsoft y compañía!

7 comentarios:

NatalíDg dijo...

Bueno ciertamente no hay pan para los peruanos, pero si mucho circo...entre bodas de Juan Diego, escàndalos de magaly y laurita, se pierden las cosas realmente importantes como las movilizaciones en la sierra, en selva...el pan, la papa, el pollo, las verduras elevan su precio pero eso no importa sòlo tiene importancia una boda...en fin " q oportuno circo pal mal menor osea para el señor Garcìa

GUILLE da MAUS dijo...

La seguridad y las medidas de seguridad que se dieron con motivo de la boda del año no fueron para menos: cientos de personas invadieron la plaza de armas y alrededores del evento para curiosear. Además el cierre del trafico alrededor de la plaza de armas no se compara a los que se dan cuando cierran las avenidas principales (colmena, abancay, tacna, etc.) cuando hay marchas que duran horas.

El evento tuvo un altísimo rating como no lo tendría ni a cachetadas un "Festival por la Memoria" totalmente parcial, que se olvida del terrorismo que dió origen a las todos esos años de violencia y dictadura que tuvimos.

Quienes se joden no son los que tu dices, sino otros. Y por su propia mano.

runa dijo...

Hola Guille,
Solo te hago notar dos cosas:
(1) Nadie "invadió" la plaza de armas. La plaza de armas es un espacio público. (Por cierto las únicas concentraciones públicas que están prohibidas en la plaza de armas son las de oposición o izquierda, en una clarísima muestra de arbitrariedad).
(2) En el túnel de la memoria una larga serie de fotografías mostraba los crímenes de SL contra los asháninkas, en Lima metropolitana, en las comunidades ayacuchanas, etc. ¿Te diste una vuelta por allí? Curioso que no lo hayas notado.
Abrazos,
P.

GUILLE da MAUS dijo...

Obviamente: no se nota porque todo lo que salia en los carteles anunciando el festival era una sola cosa: Fujimori - Impunidad. Ni una sola foto o alusión al terrorismo.

Además la boda de juan Diego no fue un acto violento que destiló odio ni buscó conflicto alguno como suelen hacerlo ciertas marchas "reivindicativas" monopolio de ya sabes quienes... y como lo hacen ciertos rockeritos que a la salida buscan broncas Eso sí, me gustaría que algun ecologeta se quejara por la destrucción de las plantas de la plaza je je: la norma decía "no pisar jardines" (contradicciones del uso publico).

Escribi un post respecto de este tema citando al tuyo. Lo puedes ver aki.

Saludos

milanta dijo...

¿5 mil personas? ¡Que bueno! Por favor pongan fotos del festival, para contarlas una por una :D

Qué lástima que no fuí.

ocraM dijo...

hola, quizás te interese

http://www.utero.tv/2008/04/08/la-boda-de-juan-diego-flores-en-canal-7/

yatusá dijo...

paul, ¿por que pierdes tu valioso tiempo en discutir con racistas? (en vez de trabajar en mi genial festival!!)su mamá no lo quería o se cayó de mitra de chibolo.. cuando tengamos el poder.. lo desterramos! :D

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